Alberto Betancourt Posada*
El 25 de enero Mike Pompeo, secretario del Departamento de Estado de EEUU, anunció que Elliot Abrams encabezaría el equipo encargado de restaurar la democracia en Venezuela, y afirmó que es un hombre de pensamiento realista, con una larga experiencia en derechos humanos. Muchas personas se estremecieron en América Latina. Abrams ha participado intensivamente en el encubrimiento de genocidios y masacres en Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
Erick Alterman nos recuerda en Un verdadero criminal de guerra americano (The Nation 2/2/17), que en tiempos del genocidio en Guatemala, Abrams encubrió las masacres del general Efraín Ríos Montt (1982-1983) y de Vinicio Cerezo (1986-1991).
