Se veía venir, porque la pelea era de león a simio y con el primate atado a cadenas: campaña mediática contra un futbolista del que algunos europeos hablan despectivamente como un "paisito de cuatro millones de personas", y encima de ello, como acusadora, la poderosa Doña FIFA.
La organización mundial del fútbol ha tomado la fatal, exagerada e injusta decisión de suspender por nueve partidos y alejar de toda actividad futbolística por cuatro meses, al delantero de Uruguay Luis Suárez, con lo cual el charrúa se perderá el resto de la Copa Brasil-2014, y su equipo -uno de los depredadores de la cita, el que contribuyó con su granito a que dos de los grandes hicieran maletas- al más letal de sus lanceros para las rondas decisivas del Mundial.
