Un emigrante ruso descubrió una nueva planta en Brasil, que tiene una capacidad peculiar: “se agacha” para depositar sus semillas en la tierra, a su lado, para que no sean arrastradas por el viento.
El descubrimiento fue hecho en el bosque atlántico en el estado de Bahía, al noreste de Brasil. El botánico aficionado Popovkin, que catalogó y fotografió unas 800 especies de plantas en Bahía, pudo estudiar la flor recién descubierta con la ayuda de un grupo de científicos. Los resultados de las investigaciones fueron publicados en la revista 'PhytoKeys'.
“Me ha llevado 30 años, desde mis días como voluntario en los invernaderos del Jardín Botánico de la Universidad de San Petersburgo, en Rusia, poder cumplir mi sueño de vivir en el trópico y estudiar sus plantas”, dijo Popovkin.
La curiosa planta recibió el nombre 'Spigelia genuflexa' y ahora los científicos tratan de explicar la peculiaridad de esa flor.
