La policía londinense desmanteló el campamento de "indignados" instalado desde hace más de cuatro meses ante la catedral de San Pablo, en pleno corazón del distrito financiero de la capital inglesa, pero los manifestantes anticapitalistas señalaron que ya estaban planeando nuevas acciones.
Veintitrés personas resultaron detenidas durante el desalojo, que se llevó a cabo de madrugada sin que se registraran incidentes de consideración.
Un nutrido grupo de policías y funcionarios judiciales intervinieron pasada la medianoche, y en unas horas retiraron alrededor de medio centenar de tiendas instaladas por los activistas de "Occupy LSX" -Ocupar la Bolsa de Londres- frente a las escalinatas del templo anglicano.
