David Brooks
Nace 2017 en Estados Unidos bajo una larga y tenebrosa sombra de la monstruosa expresión histérica e infantil de fuerzas que, como dijo Chávez, huelen a azufre. Peor aún, como ha sido el caso desde que arrancó el proceso electoral que culminó con el triunfo obsceno que ahora tendrá que aguantar no sólo este pueblo sino todo el mundo, se escuchan cada vez más fuerte las carcajadas luciferianas.
