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| El Presidente venezolano Nicolás Maduro da lectura a la Declaración Final de la Cumbre. |
Resumirlo todo, darle a cada quien su pedacito en esta historia de esfuerzo conjunto para el bien de la Patria Grande, de la salud de su gente, de su tranquilidad, es un acto casi imposible. Y mucho más si el intento va a lo estrictamente editorial, tratando de eludir los atiborros, las repeticiones cansinas y los lugares comunes y trillados que pudo haber en torno a la cobertura de la Cumbre Extraordinaria ALBA-TCP sobre el ébola, celebrada este lunes en La Habana.
Reseñar las catorce intervenciones de delegados es como ordenar catorce en lugar de los doce trabajos al mitológico Hércules. Por eso, mejor insistir en el principio y final de esta cita memorable en la capital de todos los cubanos, en una mañana que iniciamos con la incredulidad de otro editorial cargado de 'elogios' hacia la Isla, ahora del diario
The New York Times, y que como ninguno otro anterior termina por darle la razón a Fidel en su aserto de que
la lucha contra el ébola es asunto de todos.