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| Ni él mismo se lo cree. |
El velocista jamaicano Usain Bolt sucumbió hoy ante la única persona que podía impedirle revalidar su corona mundial en el hectómetro: él mismo. Y todo por una estúpida regla que descalifica a aquel que realice una arrancada antes del disparo oficial.
Una increíble arrancada en falso dejó fuera al protagonista del Mundial de Atletismo Daegu 2011, cuya carrera inicial aquí pareció despejar toda duda sobre quién sería el campeón de la prueba reina.
Sin embargo, la adrenalida lo traicionó y dictó sentencia, dándole la razón al propio Bolt, que al llegar a Daegu aseguró que su triunfo dependería de cómo saliera, y no se equivocó...
Sin los lesionados Tyson Gay y Asafa Powell, y sin el sancionado Steve Mullings, Bolt solo tendría que correr contra sí mismo, y tal vez se lo pensara mejor e intentara batir su record mundial.
Pero quiso ser tan rápido que salió adelantado, igual que otro fuerte candidato al podio, el británico Dwaine Chambers, despejando el camino para el triunfo del jamaicano Yohan Blake (9,92 segundos).