Rafael Contreras (*)
Cuando la estratega de divisas del Deutsche Bank, AG en Londres, Eva Kvor, expresó hace dos años su preocupación por la continua caída del dólar, coincidía con el estado de opinión de economistas, periodistas, comerciantes, trabajadores y amas de casa de diversos países.
Para la especialista del principal banco cambista de divisas del mundo, ya se hace necesario adoptar una nueva moneda global que responda a economías fuertes y con un sostén material en oro.
Esta posición es apoyada por los gobiernos de Rusia, Gran Bretaña, Alemania, Brasil, Argentina, Cuba, Venezuela, Bolivia, Canadá y otros.
En entrevista con el canal televisivo británico CNBC, el presidente ruso, Dmitri Medvedev, se pronunció recientemente por "algún tipo de medio universal de pagos que podría crear la base del futuro sistema financiero internacional".
