El bloque de los BRICS (sigla que en en el orden económico internacional se emplea para referirse conjuntamente a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), está cada vez más cerca de crear un nuevo sistema que garantice un acceso a Internet sencillo y barato a millones de personas, paso con el cual se pondría fin a la hegemonía de EEUU en el control de la telaraña mundial.
Se llama BRICS Cable y se presenta como una infraestructura alternativa en un mundo que se encuentra en medio de importantes desafíos económicos. Y es que en la actualidad estas cinco naciones están conectadas entre sí a través de servidores ubicados en Europa y EEUU, lo que supone costos elevados para ellos, al margen del peligro de estar constamente monitorados por los servicios de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de los Estados Unidos.
