Alejandro L. Perdomo Aguilera
El tema migratorio entre Cuba y EEUU se ha caracterizado por un alto nivel de problematización político-diplomática durante los últimos 54 años. En la actualidad, cuando la esperada reforma migratoria cubana ha llegado, luego de las elecciones presidenciales de 2012, el presidente deberá atender un tema reclamado por Latinoamérica.
Entre las incógnitas de categorías como el parole y la Ley de Ajuste Cubano y la de “pies secos y pies mojados”. Para su valoración vale la pena considerar el nuevo contexto del sistema-mundo, al decir del Inmanuel Wallerstein, la correlación de fuerzas políticas de la región, y las transformaciones que se producen en Cuba, tanto en el plano institucional como en su sociedad civil. Esta situación fija nuevos precedentes para la política migratoria de Estados Unidos respecto a Cuba, que pudieran revaluar la pertinencia de leyes que ya no cumplen el objetivo inicial.
