La combinación de factores como el viento, la humedad y la lluvia generaron el devastador tornado de Oklahoma, que podría superar en 600 veces la potencia de la bomba atómica arrojada por Estados Unidos sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.
Meteorólogos contactados por la agencia AP utilizaron mediciones en tiempo real para calcular la energía liberada durante casi una hora de tormenta. Las estimaciones de los meteorólogos calibran la potencia del tornado en un rango que oscila entre 8 y 600 veces por encima de la bomba de Hiroshima.
