Julio Martínez Molina
Cual bien sostuviera el moralista y ensayista francés Joseph Joubert, “es mejor debatir una cuestión sin resolverla, que resolver una cuestión sin debatirla”. El diálogo, la propalación del pensamiento, la confrontación de ideas, la palabra a tiempo resultan basamentos esenciales del desarrollo en cualquier ámbito.
Emitir juicios, valorar, justipreciar, constituyen mecanismos dialécticos de superación. Hacerlo cobra aun mucha mayor fuerza en los tiempos cuando el discurso hegemónico está encostrado entre pautas extremadamente férreas a la hora de imponer las visiones convenientes al poder depredador imperial.
