Miles de italianos salieron a las calles para festejar la renuncia del primer ministro Silvio Berlusconi, cuyos últimos años en el poder estuvieron marcados por escándalos y una mala gestión de la crisis económica.
"Libertad, libertad" y "Viva Italia", fueron algunas de las consignas coreadas por los manifestantes concentrados frente a las sedes de la presidencia del Gobierno y del Parlamento tras hacerse oficial la dimisión.
La multitud reunida en las calles de esta capital abucheó al magnate de las comunicaciones, lo señaló de ladrón y demandó su enjuiciamiento.
