La reciente información sobre el viaje privado a Botswana del rey de España Juan Carlos I, que salió a la luz tras la lesión que sufrió el monarca, fue recibida con indignación por la sociedad española. La mayoría de los españoles lo considera un entretenimiento costoso del rey y "no adecuado" en las condiciones de la profunda crisis económica que enfrenta el país.
Tan solo hace unas semanas, Juan Carlos I expresó públicamente su inquietud acerca de la tensa situación en el país, que se refleja en la alarmante tasa de desempleo y la tensión nacional que está ganando impulsos tras una serie de controvertidas leyes aprobadas por el Gobierno de Rajoy.
