Los militares chilenos espiaron a los partidos y grupos de izquierda desde antes del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 contra el gobierno de Unidad Popular de Salvador Allende, cuartelazo encabezado por el ex dictador Augusto Pinochet. La evidencia está contenida en unos 1 500 escritos que la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y otros organismos represivos entregaron en 1974 a la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE).
Según consta en esos documentos confidenciales, la información no proviene de archivos o instituciones de acceso público sino que fue aportada por fuentes militares que pidieron absoluta reserva de su identidad.
