Puntuales, y sin importarles el agua (porque la magua importa más), fueron llegando: uno a uno, otros en parejas, y algunos hasta vistiendo de manera bien informal, tanto como la señora Irene Mark, funcionaria de tránsito de la SINA, quien se apareció en la casona marcada con el No. 4606, en Ave. 1ra, entre 46 y 60, Miramar (apenas a unas decenas de metros del Acuario Nacional) calzando unas chancletas Duppé, apropiadas para la lluvia.
Bajo el patrocinio de la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana, y con el coauspicio de Evento Blog España (EBE) y del también ibérico banco BBVA, contrarrevolucionarios pagados por la SINA volvieron a reunirse este jueves en la sede teatral del llamado Estado de SATS, ahora en un Festival Clic supuestamente "dedicado a promover el uso de Internet en la sociedad cubana", pero cuyo verdadero propósito en realidad es otro.
