Iroel Sánchez
El diario español El País, del Grupo PRISA, ha publicado un editorial donde -bajo el título “Orden de callar“- intenta convertir a su ex corresponsal en Cuba, Mauricio Vicent, en un mártir de la libertad de expresión.
El editorial acusa al gobierno cubano -que decidió no renovar la acreditación de Vicent como corresponsal de El País en la Isla- de pretender privar de “una información veraz y contrastada” a quienes se interesan por la realidad de la nación caribeña.
Sin embargo, no ha existido mentira, calumnia o campaña mediática contra Cuba a la que Mauricio Vicent no haya aportado su firma. Precisamente, uno sus momentos estelares este año fue el lanzamiento, sin contrastar fuentes, de la noticia “Muere disidente cubano tras golpiza policial”, que deviniera en mentira desenmascarada por médicos, testigos y familiares de la supuesta víctima, con los que aún cuatro meses después de su “veraz” artículo, Vicent no se ha tomado el trabajo de cruzar una palabra.
Pero más allá de los temas estrictamente políticos, un par de perlas permiten apreciar la información “veraz y contrastada” del señor Vicent sobre Cuba.
El pasado 11 de junio, reseñando la visita a la Isla del vicepresidente chino, Mauricio Vicent escribió “hay planes para acometer la remodelación y ampliación de las capacidades de la refinería de Matanzas”. Asombroso, pero los más de veinte años de permanencia en la Isla no le permitieron al corresponsal de El País enterarse de que en toda la provincia cubana de Matanzas jamás ha existido una refinería.