Jorge Legañoa
Las cenizas del reverendo estadounidense Lucius Walker descansan desde este sábado en Cuba, tras ser entregadas al Centro Martin Luther King para su custodia, en ceremonia celebrada en el Memorial José Martí de la Plaza de la Revolución.
Lucius, negro y pastor religioso, fue capaz de desafiar las leyes y medidas injustas de los gobiernos de su país contra Cuba, con lo cual tanto él como sus seguidores se exponían a sanciones severas, las cuales podían abarcar desde prisión por varios años hasta multas en extremo costosas.
Walker, líder de Pastores por la Paz, tenía la convicción de que la amistad y solidaridad de su pueblo con Cuba era una causa por la cual valía la pena correr cualquier riesgo.
