| Al mimado de los ultras anticubanos no le gusta el curralo. |
El senador Marco Rubio debería dimitir y no timarnos, gritó el martes un editorial del Sun Sentinel. ¡Gracias a Dios que alguien se ha dado cuenta!
Desde hace meses el señor Rubio se ha quejado de que no le gusta su trabajo. El pobre. Como resultado, y lo demuestran los registros, se aparece a trabajar tan poco como sea humanamente posible. De hecho, él ha perdido más votaciones –votaciones importantes– que cualquier otro senador norteamericano que esté ahora en el cargo. Cincuenta y nueve (59) tan solo en el último año, según Politico. Votaciones, permítanme repetir, importantes; muchas de las cuales afectan nuestra vida cotidiana.