Editorial de La Jornada
La continuación de la crisis política venezolana sigue acompañada de una incesante campaña mediática que busca instalar en la opinión pública mundial la idea de que el país sudamericano atraviesa un proceso golpista que poco tiene que ver con la realidad. A esta recrudecida guerra propagandística contra el gobierno venezolano elegido democráticamente se ha sumado en las semanas recientes el golpeteo político de la Organización de Estados Americanos –un organismo multilateral presuntamente dedicado a la búsqueda del diálogo– y de los regímenes de derecha y ultraderecha de la región latinoamericana.
