Hersh Zakheim
En términos de modernidad, la carta de Putin en el New York Times, es el equivalente a un puñetazo en la mesa. Y solo Rusia puede hoy, darse el lujo de pegar ese golpe. Tengamos en cuenta, que según quien y como se pegue ese golpe, pueden volcarse los vasos y temblar los comensales.
La Historia expuso a Rusia, al sacrificio de millones de sus habitantes, en el corto periodo que va de 1914 a 1945, en varias guerras continuadas en su vasto territorio, sumadas a una guerra ideológica, contra el capitalismo, que se extendió formalmente hasta 1991.
Guerra que continua subrepticiamente, hasta nuestros días, basada ahora, en la fuerza indiscutible que representa el disponer Rusia del territorio más extenso, las reservas energéticas más voluminosas, sumadas al desarrollo, de una misilistica superior a la del Occidente, unidos a un formidable poderío nuclear.
