Lázaro Fariñas*
Como las carrozas en un carnaval, la llamada disidencia cubana está desfilando por el mundo occidental. El desfile lo hacen, principalmente, por las tres ciudades más anticubanas del mundo. Comienzan en Madrid, capital de la ultraderecha española, allí donde están gobernando los hijos de Franco y del fascismo del Duce que militan en el Partido Popular. En esa primera parada del desfile, los miembros de esa disidencia se reúnen, se abrazan y se besan con la crema y nata del franquismo fascista de España. Dan conferencias de prensa, los entrevistan en la televisión y hasta se presentan en el Congreso de los Diputados.
