El año 2011 significó una mejoría con relación al año anterior en el funcionamiento de la economía cubana, a pesar de continuar desarrollándose en un entorno internacional sensible y desfavorable. Fueron los últimos, doce meses de intenso bregar para la puesta en práctica de medidas de política económica de profundo calado que permitirán llevar adelante el proceso de actualización del modelo económico, las cuales para ser completamente evaluadas requieren un tiempo mayor que el breve periodo de un año.
