Jean-Guy Allard
La confirmación de la investigación por corrupción, realizada por tres organismos estatales al congresista cubanoamericano David Rivera, solo reafirma el carácter mafioso de la representación cubanoamericana en el Capitolio de EEUU, cuyos miembros tienen todos, de una forma u otra, una vinculación con el mundo del crimen o del terrorismo.
Rivera es parte de la llamada “Pandilla de los Seis” que conforman la Miami Connection -por tener su cuartel general en la Florida- tanto en el Senado como la Cámara Baja, y que se completa con los senadores Bob Menéndez, Marco Rubio, Albio Sires y los representantes Mario Díaz Balart e Ileana Ros-Lehtinen.
Hace ya meses que se reveló la existencia de investigaciones contra Rivera, un político que desde mucho antes de su llegada a Washington tenía fama de no tener muchos escrúpulos.
