Cuna de mis ancestros por vía paterna, de donde provienen las ramas Aguirre y Benítez de mi abuela Sofía, y también la Villafaña del abuelo José, sentimientos de nostalgia me unen a la existencia de la Trinidad de Cuba, la Santísima y bendita Trinidad que por estos días (de manera oficial y por acuerdo gubernamental este domingo) cumple su primer medio milenio.
No existen documentos que permitan datar con exactitud la fecha de fundación de la Santísima Trinidad, tercera de las villas fundadas en Cuba por el adelantado Diego Velázquez de Cuellar, aunque existe certeza de que ocurrió en un enero distante, 500 años atrás.
En su IV sesión ordinaria del cuarto período de mandato, el 2 de julio de 1996, la Asamblea Municipal del Poder Popular de Trinidad acordó, a propuesta del entonces Historiador Oficial de la Ciudad, Carlos Joaquín Zerquera y Fernández de Lara, conmemorar el onomástico cada segundo domingo de enero.
