Oscar Niemeyer, fallecido hoy en Río de Janeiro a los 104 años, fue uno de los arquitectos más importantes del Siglo XX y su última obra fue inaugurada en abril pasado en Brasilia, la capital que construyó de la nada entre 1957 y 1963.
Su primer gran trabajo -y uno de sus preferidos- fue el “Complexo de Pampulha”, en Belo Horizonte, terminado en 1943, pero el que lo marcó de manera indeleble fue la construcción de Brasilia, proyecto que dirigió desde la primera piedra junto al urbanista Lucio Costa y al paisajista Roberto Burle Marx.
