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| Puesto de mando "a distancia" de las flotillas de aviones no tripulados en las zonas de guerra de EEUU. |
Wired informa de que un virus ha afectado a la flota de drones que opera desde la Base Aérea Creech en Nevada, EE.UU. No ha impedido que los drones Predator y Reaper operen en Afganistán, Asia Occidental y ahora en el Norte de África, las áreas que EE.UU. considera “zonas de guerra”, una zona tenebrosa en la cual la ratio de objetivos de alto valor a “muertes” reales es ahora (cifras 2009-2010) de 1:147.
El tema sobre el que escribo no tiene que ver con drones per se, sino con la forma más reciente de guerra que nos espera, la ciberguerra. Y el virus contra la flota de drones no es el primer acto en este nuevo juego de guerra, el primero fue sin duda Stuxnet, el virus que atacó la instalación Natanz de enriquecimiento de uranio de Irán.
El actual virus que aflige a la flota de drones parece que está registrando los teclazos del “piloto”, antes de recodificar sus acciones. Por cierto, los pilotos de los drones se encuentran, no en la zona de guerra, sino a miles de kilómetros de distancia en lo que llaman “estación de control desde tierra” o cabinas virtuales del piloto en Nevada.
