Julio Martínez Molina
En un mundo bajo dominio de los poderosos, los pobres no tenemos otra que emprender las batallas por mecanismo de redargución. Esto es, con las propias herramientas del adversario. Internet, nacida como red militar, continúa siendo un medio en posesión y control casi total de Washington con su omnívoro entretejido de agencias de espionaje y observación. Pese a ello, posee innumerables ventajas de todo género -para quien bien sepa ordeñar su ubérrima ubre-; y, mediante las redes sociales, medios digitales y blogs, a una nación subdesarrollada y blanco de asedio constante como Cuba le es posible establecer luchas ideológicas: claves en el escenario actual.
No en balde, al responderle a Ignacio Ramonet alrededor del tema en Cien horas con Fidel, el líder cubano expresaría: “Hoy existen medios de comunicarse con el mundo que nos hacen menos víctimas
