Julio Martínez Molina
Hoy es el Día de la Cultura Cubana. El 20 de octubre de 1868 este pueblo entonó, por primera vez, nuestro Himno, en Bayamo, tras ser liberada la villa por las tropas de Carlos Manuel de Céspedes. Constituyó la primera criatura patriótico-literaria de la cultura en armas. Representa un Himno de fidelidad a las raíces, resistencia, lucha y combate, cuyas letras gloriosas parten del hecho digno de enfrentarnos al colonialismo español y ser soberanos e independientes en una Cuba sin vasallaje exterior. Es un Himno para todos los cubanos. Como la Bandera, de todos. Los dos grandes emblemas de la nacionalidad merecen respeto mayor por parte de todos los hijos de esta tierra, más allá de la ideología que profesen o del lugar donde vivan.
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viernes, 20 de octubre de 2017
Cubanía
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storm captain
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domingo, 20 de octubre de 2013
Cultura, cubanidad, cubanía
A propósito de celebrarse hoy el Día de la Cultura Cubana, Fanal propone la relectura de esta ponencia dictada en abril de 1994 por Abel Prieto, entonces presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en la Conferencia La nación y la emigración, celebrada en La Habana.
Abel Prieto JiménezEn 1949, cuando ya su obra investigativa sobre la formación y el perfil del ser nacional cubano nos había dejado textos fundamentales, Fernando Ortiz llegó a la conclusión de que era necesario, además, "algo inefable" para completar "la cubanidad del nacimiento de la nación, de la convivencia y aun de la cultura". Ese "algo", que nada tiene que ver con caracterizaciones etnográficas, es, justamente, lo que define a la cubanía.
"Hay cubanos", subraya Ortiz, que "no quieren ser cubanos y hasta se avergüenzan y reniegan de serlo". En ellos, "la cubanidad carece de plenitud, está castrada". Se imponen, pues, algunas distinciones y un nuevo concepto:
No basta para la cubanidad tener en Cuba la cuna, la nación, la vida y el porte; aún falta tener la conciencia. La cubanidad plena no consiste meramente en ser cubano por cualquiera de las contingencias ambientales que han rodeado la personalidad individual y le han forjado sus condiciones; son precisas también la conciencia de ser cubano y la voluntad de quererlo ser.
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storm captain
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lunes, 25 de julio de 2011
Habanastation
Julio Martínez Molina
Mediante El castillo de la pureza (Arturo Ripstein, 1972), una de las películas más visionarias e iluminadas de los años ´70, el realizador mexicano contribuyó a configurar la toponimia de un cine posterior anclado al leiv motiv del sujeto y el miedo al exterior -al Otro en sentido amplio- manifiesto en las clases medias/altas de las sociedades contemporáneas, como resultado de existencias-crisálidas yertas de pavor ante la inseguridad ciudadana, los índices de violencia y pobreza externos. E incluso el desprecio a todo cuanto suponga la renuncia/desvío de dicho capullo. No es algo sencillo; tan por el contrario que todo el desarrollo de la historia humana halla huequillos de justificación en tales opciones de vida asumidas por dichas aves de jaulas doradas con vuelo cerrado, en esas sus islas semejantes a la de El señor de las moscas (Peter Brook, 1963).
Mediante El castillo de la pureza (Arturo Ripstein, 1972), una de las películas más visionarias e iluminadas de los años ´70, el realizador mexicano contribuyó a configurar la toponimia de un cine posterior anclado al leiv motiv del sujeto y el miedo al exterior -al Otro en sentido amplio- manifiesto en las clases medias/altas de las sociedades contemporáneas, como resultado de existencias-crisálidas yertas de pavor ante la inseguridad ciudadana, los índices de violencia y pobreza externos. E incluso el desprecio a todo cuanto suponga la renuncia/desvío de dicho capullo. No es algo sencillo; tan por el contrario que todo el desarrollo de la historia humana halla huequillos de justificación en tales opciones de vida asumidas por dichas aves de jaulas doradas con vuelo cerrado, en esas sus islas semejantes a la de El señor de las moscas (Peter Brook, 1963).
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storm captain
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