Alina Rosell Chong
Chávez volvió a impactar al mundo. En la noche del sábado habló de su cáncer recurrente con coraje, entereza, optimismo…, y solamente por eso -sin necesidad de disquisiciones políticas o patrióticas, porque sobran evidencias-, merece otra oportunidad de Dios y la ciencia.
El martes, Venezuela, Cuba y muchas naciones más estuvieron en vilo hasta saber que la cirugía de más de seis horas había concluido exitosamente. Con rezos, oraciones, votos, vigilias, actos, misas, peregrinaciones y mensajes de solidaridad, la gente justa clamó por la vida del líder bolivariano y tantos sentimientos de amor se vieron recompensados.
Y claro que Chávez no ha estado solo; los pedidos por su salud recorrieron la Tierra y el ciberespacio.
