Arthur González
No son pocos los que piensan que Donald Trump, por ser un hombre enteramente dedicado a los negocios, pudiera tener un pensamiento más objetivo respecto a lo inoperante que ha resultado para Estados Unidos su política hacia Cuba, pero en la actualidad nadie se atreve a predecir cuáles serán sus pasos una vez asentado en la Casa Blanca.
Durante su campaña por la candidatura presidencial, el tema cubano no fue centro de sus discursos, realmente no sintió la necesidad de obtener el apoyo político y menos financiero, de la mafia terrorista anticubana asentada en la Florida, convencido de que ya no tiene el poder que ostentó durante décadas, se han desgastado en luchas intestinas y la vida demostró que no pudieron ganar una sola batalla contra la Revolución.
