Héctor R. Castillo Toledo
De desazón es el sentimiento que me embarga esta noche y no es para menos. El Barça, mi equipo de cabecera en las preferencias futbolísticas no pudo con el escollo de la telaraña londinense, adiós, bye bye a la Champions League... Y a domicilio los Elefantes fueron silenciados por el industrialista Odrisamer Despaigne en la apertura de la postemporada del béisbol cubano. Par de derrotas como para dormir con sobresaltos, si es que logro conciliar el sueño...
