Jean-Guy Allard
Ileana Ros-Lehtinen, la representante republicana que orienta los ataques contra los países progresistas de América Latina en el Congreso, conservó su escaño en los comicios donde triunfó el demócrata Obama, pero dos de sus más fieles aliados en Washington, el “antichavista” Connie Mack y el “más corrupto” David Rivera, terminaron en el gran contenedor de la historia.
Cornelius McGillicuddy, alias “Connie Mack IV” , es ese mismo personaje que, el año pasado, instó a asesinar al presidente venezolano Hugo Chávez, y que propuso obsesivamente incluir a Venezuela en la lista de países terroristas del Departamento de Estado.
