Resulta un asunto bien serio por la saña con que la emprende, pero a pesar de ello la más reciente de las pretendidas maniobras de descrédito iniciadas por Guillermo 'Coco' Fariñas, psicólogo devenido psicópata contrarrevolucionario al servicio de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana (disculpen la redundancia), mueve a risa por su burdo montaje, más parecido a tarima de teatro barato que a otra cosa.
Como en el archiconocido cuento de los tres cerditos —y sirva a ilustración del tema la historia del más perezozo— bastaría apenas un soplo para dejar al "Coco" desnudo, nalgas al aire, aun a riesgo de ganarse el feo y repugnante espectáculo que ha de resultar de tal ejercicio.
