Julio Martínez Molina
El asunto posee carta de veteranía, mas nunca ha sido del todo resuelto. El tema de la correcta valoración y promoción de la obra artística, a partir de las jerarquías abonadas sobre los huertos de trascendencia de la Cultura mediante el cordón umbilical del talento y la calidad de dicha sistemática actitud creadora, posee sus altibajos. A la señal de plenos, encuentros, congresos, comisiones de trabajo o disímiles instrumentos originados a instancias de la gestión perpetua de la UNEAC y el Ministerio de Cultura, por etapas tiende a privilegiarse en los espacios mediáticos e institucionales el verdadero material aúreo. E incluso, para mayor fortuna, en ya no pocas circunstancias se defiende su permanencia en universos tales, no de manera coyuntural.
