La temporada de huracanes en la cuenca atlántica concluyó oficialmente este domingo y será recordada como “relativamente tranquila” tal cual se predijo, mientras que la del Pacífico, que regularmente afecta al vecino México, fue la más activa en dos décadas.
De acuerdo con el vaticinio de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, (NOAA, por sus siglas en inglés) para la zona atlántica, que abarca también el golfo de México y el mar Caribe, se habían pronosticado trece tormentas, pero sólo se produjeron ocho, con seis huracanes.
Los científicos atribuyen la escasa ocurrencia de estos fenómenos hidrometeorológicos a vientos de niveles altos récord y a una lenta temporada de monzones en la costa oriental de Africa, donde se originan la mayoría de las tormentas del Atlántico.
