El giro histórico de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba sumado a una eventual flexibilización del bloqueo económico que aún persiste, podría suponer para la isla una oportunidad sustancial en el afianzamiento como uno de los grandes competidores del mercado turístico caribeño, en el que las grandes hoteleras españolas gozan de una posición privilegiada.
A pesar de que Cuba se incorporó con decisión a la oferta turística del Caribe a partir de los años 90, en la carrera por el mercado llegó más tarde que sus vecinos mexicanos, dominicanos o los puertorriqueños.
No obstante, Cuba se ha convertido en uno de los destinos más demandados del Caribe y su sector turístico en el principal negocio para las empresas españolas en la isla, concentrando el 75 % de las inversiones españolas en el país, según los datos facilitados por la entidad consultora ICEX España Exportación e Inversiones.
