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Una unidad naval hondureña participó en las
tareas de recuperación de la droga hundida. |
Más de seis toneladas de cocaína, esa era la carga que estaba a bordo del
submarino artesanal de un grupo de narcotraficantes, hundido por los propios tripulantos en un intento por evadir una operación de las fuerzas de seguridad hondureñas el pasado 13 de julio.
Según declaró el jefe del Estado Mayor de Honduras, René Osorio, es el golpe más significativo contra el tráfico de drogas en toda la historia del país.
El narcosubmarino fue detectado por patrulleras que estaban cerca de la costa de Honduras, en el noroeste de su territorio. Los cuatro ocupantes, que trataron inutilmente de escapar, hundieron la nave, de unos 13 metros de longitud y 3 de ancho.
La recuperación de la carga transportada por el sumergible de fabricación artesanal tardó mucho tiempo debido a las malas condiciones meteorológicas.