EL DUENDE (Max Lesnik) / Radio Miami
Nadie puede negar que fuera gran discurso el que pronunció en el Gran Teatro de La Habana “Alicia Alonso” el presidente norteamericano Barack Obama. Como pieza oratoria fue magnífica y como todo buen comunicador el orador encantó con sus palabras a un auditorio que fue más allá de los presentes en escena, porque el acto fue trasmitido en vivo y en directo a todo el pueblo cubano y más allá de los mares a través de la televisión oficial cubana.
Si el Presidente norteamericano logró los objetivos que se propuso, hay que verlo en el tiempo. Hay que decirlo sin rodeos de ninguna clase y con palabras de respeto y cortesía, de la misma manera que el Obama embadurnó su estilete verbal con dulce miel de halagos y reconocimientos al pueblo cubano, para introducir después su mortífero veneno.
