El término de uso legal nos resulta familiar a los cubanos. Lo escuchamos durante 16 largos años y nunca, reitero, nunca, la justicia del vecino país del Norte atendió al reclamo del equipo encargado de la defensa de nuestros cinco luchadores antiterroristas mientras estuvieron presos en cárceles de los Estados Unidos. Un nuevo juicio y cambio de sede pedían los abogados de Gerardo, Ramón, Fernando, René y Antonio, habida cuenta el ambiente de clara hostilidad hacia los cinco cubanos inculpados de espionaje y otra sarta de delitos sin sustento probatorio alguno, pero pese a lo cual fueron condenados a largas penas.
