Tras la muerte de un soldado israelí durante la ofensiva de julio y agosto pasados contra la franja de Gaza sus compañeros estaban muy enfadados. Un comandante les ordenó disparar salvas en su honor con sus rifles, pero utilizando proyectiles de tanque y dirigiéndolos contra viviendas de civiles.
"Lo hicieron como durante un funeral, si no fuera porque utilizaron un proyectil y dispararon contra viviendas", recuerda un soldado israelí, en un testimonio corroborado por un segundo testigo.
"El comandante del tanque dijo: 'Elijan la casa más lejana, para que les duela lo máximo'. Era una especie de venganza", cuentan.
