Oriol Sabata
Este domingo se cumplirán 25 años de la caída del Muro de Berlín. Anunciaba el politólogo neoconservador estadounidense Francis Fukuyama en 1992 que la caída de la URSS significaba el “Fin de la Historia”, la desaparición de la lucha de clases, de la confrontación de ideologías, dando paso a una especie de estadio final en el que la hegemonía capitalista se mantendría a lo largo de los tiempos.
Sin duda, muchos sabíamos que Fukuyama, quizás por euforia ‘hooligan’, quizás por ingenuidad, había errado por completo en su teoría. Hoy la realidad que vive Europa lo confirma y nos permite visualizar las trágicas consecuencias que ha tenido para la clase trabajadora del viejo continente el despliegue y la consolidación del capitalismo: guerras imperialistas de rapiña y saqueo en medio mundo, altos índices de desempleo, pobreza, desahucios, pérdida de derechos laborales y privatización gradual de la educación, la sanidad, las pensiones y el transporte público.
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viernes, 7 de noviembre de 2014
Fukuyama, el Muro de Berlín y el fin de la historia
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storm captain
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12:47:00 p. m.
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miércoles, 6 de junio de 2012
La historia no había terminado…
Marcelo Colussi (*)
"Defiendo la construcción del Estado como uno de los asuntos de mayor importancia para la comunidad mundial, dado que los Estados débiles o fracasados causan buena parte de los problemas más graves a los que se enfrenta el mundo: la pobreza, el sida, las drogas o el terrorismo". Esta idea jamás podríamos asociarla al pensamiento neoliberal (o "capitalismo salvaje", para decirlo sin atenuantes), el cual se caracteriza por una apología fanática de la libre empresa y del achicamiento/desaparición del Estado.
Pero curiosamente es lo que nos dice Francis Fukuyama en su libro State-Building: Governance and World Order in the 21st. Century, publicado en el año 2004 y llevado al español como Construcción del Estado: gobierno y orden mundial en el siglo XXI.
Fukuyama se hizo famoso la década pasada cuando en 1992 (año del centenario del inicio de la conquista de América, casualmente) pronunció el grito triunfal en su libro El fin de la historia y el último hombre: "la historia ha terminado". Pero en realidad lo dicho por este pseudo-intelectual ni es pensamiento profundo ni encierra ninguna verdad científica. La historia ¡no había terminado!
"Defiendo la construcción del Estado como uno de los asuntos de mayor importancia para la comunidad mundial, dado que los Estados débiles o fracasados causan buena parte de los problemas más graves a los que se enfrenta el mundo: la pobreza, el sida, las drogas o el terrorismo". Esta idea jamás podríamos asociarla al pensamiento neoliberal (o "capitalismo salvaje", para decirlo sin atenuantes), el cual se caracteriza por una apología fanática de la libre empresa y del achicamiento/desaparición del Estado.
Pero curiosamente es lo que nos dice Francis Fukuyama en su libro State-Building: Governance and World Order in the 21st. Century, publicado en el año 2004 y llevado al español como Construcción del Estado: gobierno y orden mundial en el siglo XXI.
Fukuyama se hizo famoso la década pasada cuando en 1992 (año del centenario del inicio de la conquista de América, casualmente) pronunció el grito triunfal en su libro El fin de la historia y el último hombre: "la historia ha terminado". Pero en realidad lo dicho por este pseudo-intelectual ni es pensamiento profundo ni encierra ninguna verdad científica. La historia ¡no había terminado!
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storm captain
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11:50:00 a. m.
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