La reconquista cubana del béisbol Centroamericano y del Caribe puso colofón a la séptima jornada de los Juegos de Veracruz-2014, fecha dorada para la delegación de Cuba y en la que los atletas de la Mayor de las Antillas conquistaron nueve metales áureos con aporte además del ciclismo, judo, tiro y la gimnasia artística.
La cubana Lisandra Guerra alcanzó su cuarto título en el ciclismo de pista al dominar la modalidad de Keirin, triunfo que unió a los conseguidos con anterioridad en los 500 metros contra reloj, la velocidad individual y por equipos
También en ese deporte, Marlies Mejías cerró con broche dorado su desempeño en el certamen regional, al imponerse en el Ómnium y sumar igualmente su cuarta corona.
Mejías mostró un dominio casi absoluto en la prueba múltiple, compuesta por seis eventos, de los cuales solo cedió el primer escaño en el Scratch, para dominar luego la persecución individual, las carreras de eliminación y por puntos, los 500 metros contrarreloj y la vuelta lanzada.