Anabel Yánez Rojas
“Hay que cambiar, estamos en tiempos de cambio”. Con recurrencia aparecen estas palabras y hasta imponen dualidades. Creen unos que llueve sobre lo mojado, otros, corroboran la transformación.
Y sí, algo hemos cambiado. Y digo algo porque una mirada a la dinámica circundante evidencia que existen muchas intenciones que no acaban de encontrar ejercicio práctico.
Sigue el desorden, el maltrato y la pésima calidad en la atención y los servicios luciendo sus mejores galas. Son los dueños y señores de una sociedad donde lo incorrecto ya es algo cotidiano y ajeno a mutaciones.
Ya es recurrente que no se cumplan los horarios. Dicen que abren a las 9:00 o las 4:00, eso dicen…
Lo corrobora la cola de la Pescadería ubicada en la calle San Carlos. Una unidad comercial que rara vez abre a su hora. La llegada de la mercancía establece el atraso y sobre el tiempo de Liborio recae la desorganizada planificación de los abastecedores.
