En un enjundioso y oportuno comentario a propósito del supuesto ataque acústico al personal diplomático de Estados Unidos en La Habana, tema que centró el encuentro la víspera entre el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla y el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, la joven periodista cubana Cristina Escobar alerta sobre el funcionamiento de nuevo a toda marcha (y reiteramos lo de la velocidad, porque lo que se llama funcionar, nunca ha dejado de hacerlo) de la vieja maquinaria de difamación y mentiras contra Cuba.
La reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos
y la reapertura de las embajadas en las respectivas capitales dominó
los titulares de los medios de prensa norteamericanos más importantes
esta semana.
El lunes 20 de julio la Sección de Intereses estadounidense en La
Habana y la cubana en Washington -que funcionaban desde septiembre de
1977- se convirtieron en embajadas y sus jefes pasaron a ser encargados
de negocios, hecho de particular relevancia histórica.











