Algunos le han dado en llamar el Día D, en alusión a la célebre aunque demorada fecha de apertura del frente aliado durante la II Guerra Mundial. Otros, la mayoría, coinciden en apodarlo el Supermartes, por aquella enraizada manía estadounidense de a todo anteponerle el vocablito de marras.
Ha llegado por fin el 6 de noviembre y Estados Unidos encara la más cerrada y por supuesto mediática de las campañas electorales de las últimas décadas por ver quién gana la silla presidencial.