Andrés García Suárez
Poco antes de fallecer, en 1980, el poeta portugués Vinicius de Moraes, publicó un poema que tituló Receta de Mujer, y en 1985 lo tradujo al español el periodista y literato Jorge Timossi. Quise reinterpretar la obra de Moraes, trayéndola a nuestra cienfuegueridad, pero eran otros los valores, la idiosincrasia, la espiritualidad y aunque asumí la estructura y ritmo de Moraes, el contenido es totalmente diferente. Y al título le adicioné nuestro "apellido". Así resultó:
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miércoles, 8 de marzo de 2017
Receta de mujer cienfueguera
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storm captain
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Vinicius de Moraes
martes, 15 de julio de 2014
Caricia azul para una ciudad
Emma Sofía Morales
La cienfuegueridad entra por el olfato. Quien no sea capaz de olerla, se pierde su esencia. Es el olor de las calles, de la gente y sobre todo, de la bahía. Ser cienfueguero es una actitud ausente de regionalismos que marca la diferencia con el resto de las poblaciones de la Isla: somos cubanos, somos cienfuegueros, somos iguales y diferentes. Somos diferentes desde la misma arquitectura, el trazado urbanístico, caso atípico entre las urbes cubanas, pero es la bahía la que impone el sello distintivo.
Fuente de riquezas como sugiere su nombre en lengua aborigen, la bahía de Jagua, al centro sur de Cuba, es responsable incondicional del influjo que ejerce la ciudad de Cienfuegos sobre quienes desde adentro la saborean y desde lejos la añoran.
Escenario de sucesos dignos de la memoria histórica de una urbe fundada por franceses en el siglo XIX, que llegó hasta el presente como una de las más conservadas de Iberoamérica y con valores reconocidos para que su centro histórico fuera declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.
La cienfuegueridad entra por el olfato. Quien no sea capaz de olerla, se pierde su esencia. Es el olor de las calles, de la gente y sobre todo, de la bahía. Ser cienfueguero es una actitud ausente de regionalismos que marca la diferencia con el resto de las poblaciones de la Isla: somos cubanos, somos cienfuegueros, somos iguales y diferentes. Somos diferentes desde la misma arquitectura, el trazado urbanístico, caso atípico entre las urbes cubanas, pero es la bahía la que impone el sello distintivo.
Fuente de riquezas como sugiere su nombre en lengua aborigen, la bahía de Jagua, al centro sur de Cuba, es responsable incondicional del influjo que ejerce la ciudad de Cienfuegos sobre quienes desde adentro la saborean y desde lejos la añoran.
Escenario de sucesos dignos de la memoria histórica de una urbe fundada por franceses en el siglo XIX, que llegó hasta el presente como una de las más conservadas de Iberoamérica y con valores reconocidos para que su centro histórico fuera declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.
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storm captain
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