Lázaro Fariñas (Periodista cubano radicado en Miami)
Bastaron menos de tres horas para que el jurado compuesto por doce personas, en su mayoría de origen hispano, encontrara a Luis Posada Carriles inocente de todos los once cargos. Es increíble que un juicio que duró 14 semanas le tomara tan poco tiempo al jurado para hacer su veredicto. A Posada se le juzgaba por fraude, perjurio y obstrucción. En otras palabras, se le juzgaba por mentir a las autoridades, no por los hechos que cometió. Al utilizar un pasaporte guatemalteco falso, estaba cometiendo un delito, pero no lo juzgaban por eso. Lo juzgaban por haber mentido a los oficiales de inmigración al negar el haber utilizado el pasaporte guatemalteco con su foto y un nombre falso. Lo mismo que con las bombas que explotaron en instalaciones turísticas de Cuba, de las cuales se hizo responsable ante una periodista del New York Time y de otra de la cadena de televisión Telemundo de Estados Unidos, el gobierno no lo acusaba por ser el autor intelectual de las explosiones, sino de mentir cuando le preguntaron si tenía que ver con las mismas.