Héctor R. Castillo Toledo
UNA Y OTRA VEZ dan el tropezón con la misma piedra, pero a pesar de todo, aunque les sangren las canillas, insisten e insisten, como si quienes tienen instrucción suficiente para abrir una computadora, navegar en Internet y después de ello leer, no tuvieran un ápice de sentido común y capacidad de distinguir entre el gato pardo y la liebre de casta.
La nota, absurda, ha brotado en Perú pero involucra a Venezuela, donde según los escribanos está en proceso de análisis para su sometimiento ante los órganos competentes, encargados de dar su visto bueno, un proyecto de ley del gobierno bolivariano dirigido a arrebatar la patria potestad que tienen los padres sobre sus hijos en ese país. El libelo va más allá y asegura: “Dicha iniciativa pretende que los niños venezolanos a partir de los 3 años de edad estén bajo la tutela legal del Estado”.
¿No les suena familiar el asunto? ¿O acaso asistimos a la resucitación en pleno siglo 21 de la tristemente falaz y oportunista Operación Peter Pan, pensada y financiada por los servicios de Inteligencia de los Estados Unidos contra Cuba y para la cual prestaron su sacerdocio de manera innoble iglesias de varias denominaciones, pero en lo fundamental órdenes cristianas.