| Emerio García, el director general, en una de las naves de montaje terminadas. |
Julio Martínez Molina
Agoreros hubo que dieron por abortada la consolidación de la Fábrica de Petrocasas de Cienfuegos, ante el manifiesto atraso en la inversión de un proyecto cuya materialización fue concebida -en un momento inicial y según consignase a la sazón la prensa- para un plazo más cercano.
Mas, no, “este hermoso proyecto, fruto de los acuerdos del ALBA, de Fidel y Chávez, y el empeño de Raúl, no va a ser frustrado por teóricos o incapaces, por indolentes o ineptos”, expresa su director general, Emerio García Lugo.
La planta va a hacerse realidad, asegura este hombre, quien junto a su equipo de trabajadores y cuadros ha echado el resto durante tres años aquí para impulsar -en cuanto a lo bajo su responsabilidad le fuera dable-, el avance de la obra.
“Desde el punto de vista de la construcción civil, la fábrica se encuentra en un grado muy avanzado: lista para recibir el equipamiento tecnológico restante. Será una empresa de capital totalmente venezolano. Finalizamos el estudio de factibilidad y fue presentado a las autoridades competentes”, apunta el directivo.














































